Líneas de tiempo situaciones vinculadas a mi escritura/lectura:
- El primer libro que leí fue a mis 7/8 sobre mitos griegos
- En todo mi primer y segundo año de primaria iba a la biblioteca, la cual yo me acuerdo haberme hecho amiga del bibliotecario "Gaby", sacaba libros todos los días. Yo los intentaba leer lo mejor posible durante el día y mi mama me los leía a la noche antes de dormir.
- Siempre intentaba escribir diarios íntimos y nunca pude mantener la constancia
- en 4to grado una maestra cito a mi madre porque si bien mis cuentos le parecían excelentes, también eran bastante macabros y le preocupaba
- Me acuerdo cuando descubrí la "la valijita", una revista para niños que yo amaba, contenía un poco de todo, cuentos infantiles, una historieta, experimentos, "noticias" y una que otra manualidad. Y la coleccionaba
- El primer libro que leí y me deprimió mucho fue "Las venas abiertas de Latinoamérica" de Eduardo Galeano, nunca lo pude terminar
- Por una moda de internet muy criticada me enteré de un libro muy controversial, que decidí leer para crear mi propia opinión al respecto, el libro de "Lolita" de Vladimir Nabokov. Es la historia de un pedófilo que queda a cargo de una niña, el cómo se va desarrollando la historia produce que el lector sienta empatía por una persona que hace cosas horribles.
- En la adolescencia tuve una etapa rara en donde me pasaba los días leyendo novelas románticas creada por adolescentes, donde ocurrían situaciones que carecían de sentido.
- En cierta etapa también adolescente me encantaba ver situaciones o personas particulares en la calle, y en base a eso creaba historias en donde predominaba la violencia y el terror
- Cuando tenía 14 leí "El retrato de Dorian Grey" y desde entonces quiero que alguien me pinte un cuadro sobre mi
- En ese momento de mi vida, mi entretenimiento diario era la televisión, me encantaba ver series, películas y documentales. Encontré en cierto canal famoso por teorías conspirativas. Ahí encontré un documental sobre la mitología griega, me encanto y mis hermanas al ver mi fanatismo, me consiguieron un viejo libro sobre todos los mitos griegos que claramente no era para consumo infantil. Era un poco largo a lo que yo estaba acostumbrada, pero me encanto los simbolismos y todas las historias que se inventaban. Mi favorito era el surgimiento de los dioses olímpicos. Los griegos tenían la teoría que las profecías eran imposibles de evitar, y que todo lo que uno puede llegar a hacer para evitarlas te lleva directo a cumplirlas. Urano (dios del cielo) le habían dicho que sus hijos lo iban a derrotar, el para evitar eso los encerró en una cueva, su esposa y madre de sus hijos (titanes) los libero. Cronos el más fuerte de ellos lo castro, tirando los restos al mar, siendo ese el nacimiento de afrodita, lo derroca. A cronos le hacen la misma profecía, para evitarlo él se come a sus hijos (dioses olímpicos), Zeus el único que se salvó de ser devorado gracias a la conspiración de su madre libera a sus hermanos y juntos derrocan a su padre. Realmente son historias que siempre me gustaron mucho pero no sé si fue lo más "correcto" haberlo leído a los siete años ya que son historias en donde predominaba la violencia sexual, el incesto y cierto dominio de masculinidades muy violentas
- Yo asistí a una escuela muy vieja, en ese entonces tenía ciento veinticinco años, la primaria n°2 Pablo Pizzurno. Recuerdo el viejo edificio de dos pisos con techos inmensos, puertas de madera altas que ninguna cerraba bien, los escalones de mármol, y las baldosas viejas eran un peligro en los días de humedad, el escenario de material y madera con agujeros enormes. Recuerdo que todavía poseía su campana original, yo iba al turno mañana, me costaba subir las escaleras de la entrada ya que eran escalones muy altos, una vez adentro te recibía el inmenso zoom, con un cuadro gigante de San Martin, pero a la izquierda una angosta pero larga puerta había una pequeña biblioteca. En ese tiempo era mi lugar feliz, me había costado mucho integrarme con mis compañeros, pero esa pequeña biblioteca llena de vida, ya que era muy concurrida y siempre había gente que me hacía sentir parte. Gaby el bibliotecario, no recuerdo mucho su cara en particular, pero sé que me parecía gigante y muy flaco, siempre sentado en su escritorio tomando café, conocía a todos los niños que íbamos. Yo asistía a diario sacando libros infantiles devolviéndolos siempre a tiempo, él sabía que yo siempre cumplía, cada vez que yo entraba me saludaba y me preguntaba por mi abuela o por mi mama.
- Por todas las películas de Disney yo quería armar un diario íntimo, en donde todos los días escriba sobre cómo me fue, que hice, como me sentir y cosas así. intente motivarme, haciéndome cuadernos artesanales, que sinceramente me quedaban hermosos, era lo que más me gustaba hacer, hacia diseños muy únicos, recuerdo dos en particular, un cuaderno negro con una cortada en el medio que sangraba y un cuaderno totalmente casero, lo había pintado de negro y en la parte superior pinte como un líquido multicolor escurriéndose, solo lo escribía con letra cursiva plateada. Nunca pude mantener la constancia que realmente quería, escribía bastante, pero si escribí bastante en cada uno de ellos, no se donde fueron a parar.
- Resulta que me desde muy chica me gustaba escribir historias de terror o muy macabras, y en una clase vimos un cuento de Sherlock Holmes en donde dejaban a una mujer plantada en el altar, ella busco la ayuda del detective ya que ella no conocía al hombre con el que se iba a casar, su romance se daba mediante cartas, es decir, tenían una relación por correspondencia. Después de unas simples preguntas el detective determina que su futuro esposo era su hermano, que se hacía pasar por otro hombre para robarle dinero. La actividad que me dieron era terminar el cuento y a mí me pareció, que la reacción más noble e inteligente por parte de la mujer estafada era matar a todos. Escribí que la mujer se había vuelto loca y con un hacha masacro a toda la familia de su hermano, yo presente mi versión final muy contenta leyéndola parada en el pizarrón, la profesora me explico que si bien estaba muy bien hecho todo estaba muy macabro y que podía mejorar la historia. Le hice caso y le agregué que todo había sido un sueño y que su relación por correspondencia nunca había existido. Mi madre es docente y siempre todas mis maestras fueron sus amigas o compañeras, y en una reunión de amigas esta maestra le conto preocupada que yo escribía cosas muy sádicas, y que revise que tipo de cosas veía para que se me ocurran cosas así. Por mi parte puedo decir que veía muchas películas de terror, series de detectives, de bomberos y de médicos.
- Resulta que mi santa madre quería inculcarme la lectura ya que veía mucha televisión y una noche llego de trabajar con la valijita, una revista con una manija, que venía con cuentos, juegos, actividades, experimentos y manualidades. Mi parte favorita eran las aventuras de Facu y café con leche, eran unas historietas de un niño con su gato marrón y blanco, los dos juntos hacían travesuras, iban a la escuela, se enamoraban y aprendían juntos. Llegue a tener una colección de veinte valijitas maso menos y cada vez que me traían una nueva lo primero que hacía era leer las aventuras de Facu y café con leche, ¿por qué me gustaba tanto? no tengo idea, pero me dejo lindos momentos de una niñez bastante solitaria. Uno de los cuentos que todavía me acuerdo era de un dragón que se había creado con pajaritos y ellos eran sus amigos. Hasta que un mago lo secuestro para usarlo como esclavo, el dragón no se daba cuenta de su poder y fuerza, pero se libera cuando escucha que el mago quería comer polenta con pajaritos, el dragón rompe sus cadenas y quema toda la casa del mago. Y vuelve al bosque a comer fideos con sus amigos pajaritos, analizándolo en profundidad este cuento infantil deja cierto mensaje implícito de como uno se rebaja y subestima constantemente, sin ni siquiera intentar cosas que podemos hacer sin problema, quizás por eso me gustaba tanto la valijita.
- Cuando era chiquita jugaba a ser barman con el shampoo y acondicionador, me divertía mucho, hasta que mi mama se empezó a quejar lo rápido que se gastaban.
- A los 7 entraba arrastrándome a la pieza de mi mama, mientras ella estaba leyendo, para robarle sus cosméticos
- En el fondo de mi casa hay una planta con un líquido que írrita, da mucha picazón, y como una urticaria en la piel, yo solía sacarle toda la savia y me la aplicaba en las manos y brazos. Cuando ya estaba brotada iba con mi abuela llorando
- Siempre me pintaba el pelo con resaltadores flúor a escondidas
- Tuve un tátara abuelo que crio a su nieto como hijo bastardo, él se enteró de grande que su hermana en realidad era su madre.
Cuando ella apareció en San Luis con la familia ya tenía al bebe en brazos, su padre Luigi, un masón muy orgulloso se sentía deshonrado, le pareció una excelente solución criar a este niño como si fuera suyo, pero degradándolo a un bastardo. En esta época las hijas mujeres criaban a sus hermanos más chiquitos, ellas se daban cuenta que su madre estaba embarazada cuando ella les daba para que críen al bebe más pequeño, si la mayor ya estaba cuidando a un bebe la que le seguía lo criaba y así sucesivamente. Él bebe de Amelia fue criado por mi bisabuela, creo que es la cuarta hija de siete, este niño tuvo una vida muy triste. A pesar del amor que le dio mi bisabuela, fue muy maltratado por Luigi, él lo obligaba a comer solo en la cocina mientras la familia completa comía en el comedor y siempre que le veía le gritaba e insultaba. Termino siendo un hombre muy introvertido y con muchos problemas para vincularse con otras personas, nunca se casó, nunca tuvo hijos, nunca pudo formar una familia, cosa muy rara para la época. En cierto momento de la vida Doña Patina, esposa de Oreste, le conto la verdad, que Amelia era su verdadera madre y entendió porque su supuesto padre lo trato tan mal toda la vida. Por la información que recupere, y cuando digo recuperar me refiero que saque todo esto de fotos y del cerebro de mi abuela de noventa años, este muchacho no se tomó muy bien el saber que su hermana en realidad es su madre, él se alejó de la familia y nunca pudo entablar un vínculo con su madre. En tanto Amelia también tuvo una vida bastante difícil, después de que le sacaron a su bebe se casó con un Puntano que la maltrato físicamente toda la vida, es hasta el día de hoy que mi abuela siempre me dice que tenga cuidado con los Puntanos, nunca dejó de lado ese prejuicio ya que vio como su tía siempre estaba golpeada y lastimada. Ella tuvo un hijo con este hombre, mi nona siempre me dice lo buenmozo que era su primo Quique, él era aviador y murió joven en su avioneta, dejando a sus padres, su esposa y una beba de un año. Dicen por ahí que lo mato Juan Domingo Perón, yo entiendo que el lector en este momento debe pensar que esto venía siendo bastante fuerte y bizarro, pero juro que todo esto es real. Quique era aviador, en el primer gobierno de Peron, él era peronista al igual que sus compañeros aviadores, hasta que en cierto punto cambio su forma de pensar y se hizo radical, todo el mundo le empezó a advertir que no comente sus ideas en su trabajo porque podía llegar a tener problemas, al parecer él no los escucho, de un momento a otro, de forma extraña, muy rápido lo mandaron a una "misión" muy importante, solo en su avioneta. En el medio de su misión su avión fallo y cayo, matándolo en el acto. Siguiendo con Amelia vio morir a su hijo y murió muy viejita, tuvo todas las enfermedades típicas de mi familia, diabetes e hipertensión. No se sabe bien de que murió, en esa época todos morían de la nada y las explicaciones que encontraban hoy ya no son vigentes. Este secreto familiar me marco mucho cuando me enteré, porque cuando era muy pequeña aproximadamente tres o cuatro años, tuve una fiebre muy fuerte, no había nadie para cuidarme y una de esas noches le pedí a mi mama una niñera, ella me dijo que si y que la niñera me iba a hacer milanesas. Yo me fui a dormir contenta con la idea de que alguien me iba a cuidar, al día siguiente me levanto una mujer muy bella con un vestido viejo, ella me llevo a la casa de mi abuela, jugo conmigo y me sentí muy cuidad, a la noche me fue a acostar, me dijo que se llamaba Amelia y que nos íbamos a ver otra vez.
Al día siguiente la busque por todos lados y les pregunte a mis hermanos donde estaba Amelia mi niñera, me trataron de loca, nadie la conocía. Días después fuimos un domingo a comer pastas a la casa de mi abuela, antes de comer nos sentó a todos en su cama y saco de un viejo placar las fotos de todas las mujeres de la familia en el puerto de Sicilia, muy orgullosa empezó a darles nombre y explicar su parentesco, a mitad yo la calle y señale a una mujer en particular y explique que ella era mi niñera Amelia, la mujer que venía a cuidarme, mi abuela me sonrío y me dijo que si, que ella se llamaba Amelia. Mis hermanos se apartaron asustados y yo realmente no entendía mucho lo que pasaba ni que había soñado a una tía bisabuela que nunca la había visto antes, pero hasta el día de hoy recuerdo a la perfección nuestro encuentro. Recuerdo como me sentí protegida y acompañada, esa calidez maternal que fue como un abrazo contenedor, su mirada nostálgica, me miraba con ojos tristes y comprendí de grande el porque me miraba así triste, nunca pudo perdió a su primer hijo porque se lo arrebataron, su segundo hijo murió en un accidente horrible y su marido la golpeo hasta mas no poder.
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