Cuento de sueños de Borges

 La escalera al infierno

Llegue a casa borracho, después de un largo día en la oficina, decidimos finalizarlo en un bar, puede ser que la reciente huida de Angela haya provocado ese exceso de alcohol en mi sangre. Apenas entre al zoom del edificio el reloj de pie viejo y de madera marcaba las 03:03, solo me quede observándolo un rato, parecía no avanzar, el péndulo dorado se movía de manera armoniosa, rítmica, yo lo veía borroso y me mareaba verlo. Decidí que era hora de terminar el día, fui a la escalera me parecía verlo levitando sobre el piso, pero supuse que era el efecto del alcohol, subí la primera escalera, me senté a recomponerme en el descanso, estaba transpirado, agitado, la vista se me nublaba, los pulmones me ardían y el aire parecía nunca alcanzarme. Como pude subí el último tramo de la escalera para llegar a mi departamento. Cuando llegue lo primero que veo es el reloj marcando las 03:03, atrás mío estaba la puerta de cristal de la entrada del edificio. Algo estaba mal, la escalera levitaba, el pánico me inundo, yendo lo más rápido que puedo subí ambos tramos de la escalera y el reloj me esperaba tranquilo marcando las 03:03. Me senté a intentar pensar que estaba pasando, a poder llegar a algún análisis, repasé mi día en la oficina, en el bar y en Angela, en cómo se fue para nunca volver. Ese día había llegado tarde del trabajo y ella estaba con sus valijas en el descanso de las escaleras, discutimos, no me podía dejar así, sin decir nada, empezamos a forcejear con sus maletas, en un mal movimiento me caí escaleras abajo y mi cabeza impacto en el reloj que marcaba las 03:03

Comentarios