Cuento moderno:
El caminante
El caminaba por un mundo vacío e incompleto. Ya estaba cansado, sus pies le ardían en cada paso, pero estaba decidido a terminar lo que había empezado. Los lugares por los que pasaba no lo ayudaban, la tierra estéril raspaba sus heridas y su bata blanca se enganchaba con las ramas. Al llegar forzó la entrada, la luz lo encandilo, su vista se ajustó, la vio y sonrió.
Cuento clásico:
Ese día ella amaneció sintiéndose rara, como neutra, ese sentimiento no se va, pensaba mientras se arreglaba para ir al colegio, ni si quiera el desayuno le saco la sensación. Al salir de su casa se dispuso a caminar, pero a la cuadra freno cuando la brisa le golpeo fuerte en la cara, tan fuerte que la elevo por los aires. Me sorprende que con los sacudones que dio no se despertó, ya que literalmente soñó que volaba
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